¿México Preparado ante el COVID 19?

Me parece increíble como día a día se libran debates en las redes sociales e incluso en platicas familiares, todo esto para tratar la actuación del gobierno de la cuarta transformación sobre la pandemia que nos afecta, pero algo que es muy notorio es la falta de crítica por parte de quienes defienden Andrés Manuel López Obrador, como si en México nunca antes se haya criticado a los gobiernos anteriores, por lo que es más que evidente esa devoción inmaculada sobre las acciones del partido en el poder.

Entremos al caso de Coronavirus (COVID 19), mucho se habla de que si el actuar del gobierno fue adecuado o no, recordemos que hace un poco más de un mes, el gobierno de la república manejaba el discurso de que México estaba preparado para hacer frente a la pandemia, misma que tarde o temprano llegaría a pesar de que hubiera cierre de fronteras y aeropuertos, por lo que se presumía tener todo listo ante el escenario de la crisis que ya se había previsto, pero si el gobierno estaba preparado, entonces ¿Por qué en los primeros días de Abril, en plena fase 2 se dio a conocer la contratación de personal médico? ¿Por qué apenas se están comprando respiradores? ¿Por qué se están comprando mascarillas a China, país al que previamente se le habían vendido las mismas si sabían que la llegada de la pandemia era inevitable? ¿Por qué el Presidente nunca evitó eventos masivos e incluso contradecía con su actuar las indicaciones del propio Subsecretario de Salud López Gatell?

Lo cierto es que a pesar del discurso, el gobierno apenas en esta semana anunció la compra de respiradores, el propio López Gatell, lamentó la venta de mascarillas a China, mismas que se recompraron a ese país, además, las protestas de personal médico en diversos estados del país a causa de la falta de capacitación, insuficiencia o inexistencia de equipo para hacer frente al COVID 19 muestran otra realidad, finalmente, las propias autoridades han tenido que salir a informar a la opinión pública que entrega del equipo de protección para el personal de las instituciones de salud está en proceso, lo bueno que desde hace un mes nuestras autoridades ya estaban preparadas.

Un argumento que utilizan los defensores del gobierno federal es que la autoridad decidió no comprar pruebas de detección del coronavirus para invertir ese dinero en la compra de equipo como respiradores entre otrod, pero con lo anteriormente mencionado, se deja en evidencia la veracidad de esa versión. Algo que sí es realidad, es el contagio de algunos miembros del personal médico de las instituciones públicas, así como la compra de mascarillas por parte de los propios doctores.

En el tema de las pruebas no abundaré, solo mencionaré como dato que España realiza 7,593 pruebas, mientras que Ecuador 739 y Perú 654 por cada millón de habitantes respectivamente, por su parte, México realiza 159 por la misma cantidad de personas, el mensaje oficial fue que realizar una gran cantidad de pruebas “carecía de sentido técnico y científico”, a pesar de que el 16 de Marzo el Director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus  pidió a todos los países que intensifiquen los programas de detección para frenar la pandemia de Covid-19, resumiendo en la frase “Pruebas, pruebas, pruebas”, por su parte, López Gatell insistió en no hacer pruebas masivas ¿Será suficiente el modelo Centinela de López Gatell para conocer la realidad?

Ahora, respecto al presidente, su negación de la pandemia fue monumental, primero su “no pasa nada”, después sus besos y abrazos ante la llegada del Coronavirus a nuestro país, el 22 de Marzo la invitación del  presidente para asistir a restaurantes y fondas con la familia, posteriormente la negación de López Gatell de que México estaba en fase 2 de la pandemia, siendo que según él, no se podía pasar de un día para otro de una fase a otra a pesar de que la OMS declaraba que México pasaba a la segunda fase, pero al día siguiente, en menos de 12 horas López Gatell se contradecía y se anunciaba que efectivamente México estaba fase 2, contradicciones que hoy se manifiestan en la falta de credibilidad de algunos que se niegan a quedarse en casa y buscan la manera de burlas a las autoridades para aprovechar las “vacaciones” que ofrece la pandemia.

Daniel Murguía.

Pensión universal, un riesgo para las futuras generaciones.

Otorgar una pensión universal a los adultos mayores por el simple hecho de llegar a los 68 años y 65 en el caso de las zonas indígenas, es una irresponsabilidad, puesto que de acuerdo a proyecciones del Consejo Nacional de Población, se estima que en México para el año 2050, se tendrá una población de más de 30 millones de personas mayores de 60 años, incluso seremos el país con más personas de ese rango de edades en América Latina. Es por ello, que esta pretensión del Gobierno de López Obrador, es más una acción política que un acto de responsabilidad, puesto que la incapacidad para crecer en el primer año de gobierno, aunado a la crisis mundial por el Coronavirus y la caída de los precios del petróleo, muestra una situación económica negativa para los mexicanos.

Una pensión no contributiva para todos los adultos mayores no es una acción responsable, pues no prevé el impacto para los contribuyente cautivos, pero sobre todo a las futuras generaciones, por lo que un gobierno debe generar políticas públicas tendientes a resolver problemas y no ha conservarlos, o en su caso, enfocarse a la atención de grupos específicos que cumplan determinadas características y no un beneficio universal, esto con el propósito de lograr que estos superen su condición económica para alcanzar la movilidad social.

Consagrar derechos en la constitución no es una decisión que deba tomarse si analizar las consecuencias, como la capacidad de un Estado que no ha cumplido con la expectativa de la generación de riqueza y la movilidad social. ¿Por qué no asegurar alimentación y vivienda gratis? Por el simple hecho que se requiere que ese recurso salga de algún lugar, lo que implicaría el recorte presupuestal a sectores como la salud u otros, pero si el Gobierno Mexicano no ha sido capaz de cumplir con los derechos actuales, pone en riesgo el futuro del país al pretender ampliar derechos que implicarían una responsabilidad perpetua del Estado.

El problema de consagrar en la constitución como derechos los programas sociales del gobierno actual, como la pensión universal para adultos mayores y personas con discapacidad, así como las becas estudiantiles, representará una carga para las futuras generaciones, que son quienes sufrirán y deberán pagar tal vez con mayores impuestos esos derechos para una población en crecimiento natural. En la actualidad la población se queja de las contribuciones que son muy inferiores a otros países, lo cual tiene una razón, la corrupción y los pésimos servicios públicos. Aunque quitáramos la corrupción, es imposible mantener un presupuesto para un país donde poco a poco se invierte la pirámide poblacional y la esperanza de vida aumenta, por lo que resulta imposible matemáticamente mantener dichas pretensiones sin afectar otros rubros importantes del Estado Mexicano como se ha planteado con anterioridad.

El Gobierno de México realizará la rifa de un avión que no se rifará, la cual tiene como objetivo recaudar 3 mil millones de pesos para la compra de equipos médicos, como si se careciera de recursos financieros, en contraste, encontramos que el presupuesto para el programa de adultos mayores es de casi 130 mil millones de pesos, mismos que no están focalizados para personas en situación de extrema pobreza, por señalar un posible requisito para acceder a ellos, incluso en el caso de Jóvenes Construyendo el Futuro, se posee un presupuesto de más de 69 mil millones de pesos, cabe destacar que de los diversos programas federales, en la mayoría no se ejerció en su totalidad el presupuesto asignado, para ejemplo tenemos el caso de la inversión física en salud, la cual tuvo un subejercicio del 61% de acuerdo a lo aprobado.

La situación que enfrenta el Gobierno Mexicano en materia económica es complicada, pues a pesar de las proyecciones de bajo crecimiento para México en 2019, el presidente de la República aseguraba en Julio de 2018 e incluso en Abril de 2019 que el crecimiento de México sería de al menos del 2%, pero la realidad se hizo presente, a pesar de ello existe la negación de tomar decisiones diferente para buscar estabilizar la situación económica del país, es preocupante que se siga con el mismo rumbo pese al panorama que vivimos.

 

Daniel Murguia.