Incongruencias, una vez más queda de manifiesto que el Presidente de la República, los políticos más representativos de MORENA, e incluso los analistas y activistas simpatizantes de la 4T, han guardado silencio o justificado el actuar de la Guardia Nacional (GN) en la frontera sur, debo exponer que no soy partidario de la política de fronteras abiertas, pero quiero hacer un análisis puesto que tengo memoria de las mentiras que dicen nuestro políticos. El punto de este escrito es abordar un tema que durante el final del gobierno de Enrique Peña Nieto fue cuestionado por los actores anteriormente mencionados, quien fue calificado de ser sumiso al Gobierno de Estados Unidos encabezado por Donald Trump.
Recordemos al “periodista y académico” John Ackerman, quien en el 2018 criticó en un duramente por medio de un vídeo a Peña Nieto, llamándole incluso tapete, entre otros adjetivos, el dizque “objetivo periodista” ahora guarda silencio, a pesar de que la GN ha fungido como el muro de contención ante los migrantes Centroamericanos, incluso en este periodo se han desplegados 27 mil elementos de la GN en las fronteras de nuestro país, acto que ha sido agradecido por el presidente de los Estados Unidos en su cuenta de Twitter, mientras que la inseguridad en el país continúa a la alza, la tan esperada guardia persigue ilegales, ¿entonces seguimos de tapete?. Debemos destacar que las acciones del Gobierno de México son aún más organizadas y eficientes que en el 2018, incluso el gran defensor de estas caravanas, el sacerdote Alejandro Solalidne ha declarado que la GN solo ha hecho bien su trabajo y que los migrantes solo tienen la intención de desestabilizar al Gobierno de López Obrador.
Así la situación que se vive en nuestro país, el silencio de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, una ex candidata y consejera nacional de MORENA, quien no cumplía con los requisitos para presidir dicha comisión, pero la mayoría del partido en el gobierno hizo de las suyas, hoy podemos observar que la función de esta institución se comportará como una institución más al servicio del Presidencialismo, pero aquel de los años 70s, donde la decisión presidencial regía los destinos de la política nacional.